Un señor que trabajaba para telefónica del Estado (hace mas de 60 años) en una ciudad muy chica, tenia una voz impactante, tanto así, que le ofrecieron una beca completa para ir a una academia en Italia y prepararse para ser tenor. El señor dijo "no", él no se movía de su ciudad, no le interesaba cantar para nadie.
Siguió trabajando para el Estado, y cantando para él mismo, eso si, sus compañeros de trabajo podían escucharlo gratis porque tenía como hábito cantar mientras hacía el cableado de teléfono trepado a los palos y techos...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario